Much@s somos l@s que nos quejamos del mundo, de la economía, de la política, del sistema en general. También nos quejamos de nuestra pareja, familia, amig@s, vecin@s... Y a tod@s les achacamos nuestros males.
Mientras no nos hagamos responsables de nuestro poder de autosanación, responsables de nuestra salud; la enfermedad nos acompañará durante el resto de nuestra vida.
La mayoría elige vivir así bajo presuposiciones culturales como “así es la vida”. También es un problema el hecho de que nos identifiquemos con la enfermedad:
soy asmátic@,
soy una persona muy nerviosa,
el cáncer lo heredé de mi abuelo ( identificas la patología con tu abuelo, llevar el cáncer es como llevar una parte de tu abuelo dentro de tí).
La enfermedad no es más que una información que nuestro ser desea expresar, si no sabemos escucharnos surge la enfermedad. Es como el dolor, cuándo surge el dolor? Cuando está en peligro nuestra integridad, “Si hubiera dejado de cargar cajas cuando me empezó a doler, no me hubieran tenido que hospitalizar” nos avisa antes de que suceda una catástrofe mayor.
La enfermedad actúa de igual modo, si tenemos una actitud inadecuada aparecerán los primeros síntomas para avisarnos de ello.
Hay medicinas como Ayurveda que saben qué enfermedad va a aparecer y cuándo si la persona persiste en sus hábitos de vida. Esto solo demuestra que existe una sintomalogía más sutil que la de la medicina oficial. Una escucha más profunda, más atenta de nosotr@s mism@s.
Aquí empieza realmente mi interés por crear el blog. Cuantos caminos de curación existen? Cuántas disciplinas, escuelas, técnicas? Infinidad, cada día surgen nuevas. Yo he probado varias, un poco de aquí, un poco de allá y he llegado a una conclusión que quiero compartir con tod@s vosotr@s.
Me da igual el nombre de la escuela, de la técnica, del método, de la energía, de la disciplina, filosofía, religión, ciencia…o como haya sido bautizado. Para mí lo importante es el maestro, ya puede ser de reiki como de constelaciones familiares. No és lo importante.
Quiero destacar la figura del/a maestr@ en un momento en que se están estandarizando las enseñanzas. Desde hace años las escuelas han creado programas de enseñanzas regladas estructuradas por contenidos, esto me recuerda lo mismo que ha hecho la medicina alopática en cuanto a la despersonalización de su aplicación. Las mismas estrategias para todos. ¿Dónde se encuentra la relación maestr@-discípul@? No tiene cabida y mucho menos en los fugaces talleres de fin de semana (Hola-enseñanza-adios muy buenas).
Volviendo a lo mencionado sobre nuestra responsabilidad ante nuestra curación, he observado que las personas que parecen más sanas, más realizadas, son las que han creado su propio método o han conseguido hacer suyo alguno que existía (no lo diferencio). Much@s han tenido el apoyo de un/a maestr@ o incluso de vari@s, sin embargo otros no han tenido ningun@ y han sabido desarrollar su autosanación y aplicarla en l@s demás. Bravo!!!
Ahora nos toca a nosotr@s. Os invito a tod@s a participar en este proyecto, creemos cada un@ de nosotr@s nuestra propia sanación y contagiémonosla. Si alguien cree que tiene algo que pueda aportar, para la curación de un@ mism@, no dude en compartirlo pues tod@s nos beneficiaremos de su conocimiento como él/ella lo hará del nuestro. Si eres un maestr@, enhorabuena! ahora compártelo.